La Virgen le reveló a santo Domingo de Guzmán:
“Sólo si la gente considera la vida, muerte y gloria de mi Hijo, unidas a la recitación del Ave María, los enemigos podrán ser vencidos.
Es el medio más poderoso para destruir la herejía, los vicios, motivar a la virtud, implorar la misericordia divina y alcanzar protección. Los fieles obtendrán muchas gracias y encontrarán en Mí a alguien siempre dispuesta y lista para ayudarles”.

MISTERIOS DOLOROSOS
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Introducción
1- La Oración en el Huerto
2- La Flagelación de Jesús
3- Coronación de espinas
4- Jesús Camino al Calvario
5- Jesús Muere en la Cruz
Oraciones finales

OREMOS
¡Santa María, Madre de Dios!
Tú eres la servidora fiel del Señor, dichosa por haber escuchado siempre su palabra, meditándola en tú corazón y dando fruto en buenas obras. Intercede por nosotros, Madre del Rosario, y otórganos la gracia de crecer en la santidad.
Tú que eres la llena de  gracia, acrecienta nuestra fe, esperanza y caridad.
Madre de Cristo y Madre nuestra, que por la meditación de los misterios de tu Hijo en tu santísimo Rosario obtengamos la gracia de la perseverancia y el don inmerecido de la visión de Dios que, como siervos inútiles, esperamos de su misericordia.


NOVEDADES


Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,11-28):
En aquel tiempo, dijo Jesús una parábola; el motivo era que estaba cerca de Jerusalén, y se pensaban que el reino de Dios iba a despuntar de un momento a otro.

Dijo, pues: «Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después. Llamó a diez empleados suyos y les repartió diez onzas de oro, diciéndoles: "Negociad mientras vuelvo." Sus conciudadanos, que lo aborrecían, enviaron tras él una embajada para informar: "No queremos que él sea nuestro rey." Cuando volvió con el título real, mandó llamar a los empleados a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno. El primero se presentó y dijo: "Señor, tu onza ha producido diez." Él le contestó: "Muy bien, eres un empleado cumplidor; como has sido fiel en una minucia, tendrás autoridad sobre diez ciudades." El segundo llegó y dijo: "Tu onza, señor, ha producido cinco." A ése le dijo también: "Pues toma tú el mando de cinco ciudades." El otro llegó y dijo: "Señor, aquí está tu onza; la he tenido guardada en el pañuelo; te tenía miedo, porque eres hombre exigente, que reclamas lo que no prestas y siegas lo que no siembras." Él le contestó: "Por tu boca te condeno, empleado holgazán. ¿Conque sabías que soy exigente, que reclamo lo que no presto y siego lo que no siembro? Pues, ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses." Entonces dijo a los presentes: "Quitadle a éste la onza y dádsela al que tiene diez." Le replicaron: "Señor, si ya tiene diez onzas." "Os digo: "Al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene." Y a esos enemigos míos, que no me querían por rey, traedlos acá y degolladlos en mi presencia."»

Dicho esto, echó a andar delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.

Palabra del Señor


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